La Electronic Frontier Foundation publicó una guía práctica de privacidad en línea dirigida a padres y jóvenes, construida sobre la metodología de planificación de seguridad (threat modeling). El lanzamiento llega en un momento en que legislaturas de varios estados de EE.UU. avanzan con leyes de verificación de edad que, según la EFF, comprometen la privacidad de todos los usuarios de internet, no solo de los menores.
La guía, disponible en la plataforma Surveillance Self-Defense de la EFF, propone que tanto padres como jóvenes identifiquen primero cuáles son sus riesgos reales antes de recurrir a herramientas o restricciones técnicas. El argumento central es que ningún software o control parental sustituye el tiempo invertido en enseñar cómo funciona internet, qué amenazas existen y cómo navegarlas. No es un catálogo de aplicaciones: es un marco de preguntas para tomar decisiones informadas.
Threat modeling para menores: qué significa en la práctica
La planificación de seguridad —o threat modeling— es una metodología que la comunidad de ciberseguridad usa desde hace décadas para priorizar riesgos. Aplicada al contexto familiar, implica preguntarse: ¿de qué amenaza concreta queremos protegernos? ¿Quién es el adversario: una plataforma que recopila datos, un acosador, una empresa de publicidad? ¿Qué información está en juego y qué consecuencias tendría su exposición? La EFF señala que este proceso es tan válido para un adolescente como para un activista o un periodista. La diferencia está en que las necesidades de los jóvenes cambian con el tiempo, lo que requiere revisiones periódicas del plan, no una configuración única y permanente.
La guía rechaza explícitamente la idea de las soluciones únicas. Según se informó, la EFF enfatiza que las respuestas rara vez dependen de las herramientas o el software elegido, sino de comprender las amenazas y determinar pasos concretos para mitigar cada riesgo. Esto posiciona la educación por encima del control técnico como primer recurso.
Leyes de verificación de edad en EE.UU. y el efecto derrame sobre la privacidad
El contexto detrás del lanzamiento no es neutral. La EFF publica esta guía mientras legislaturas estaduales en EE.UU. debaten leyes que obligan a plataformas a verificar la edad de sus usuarios antes de permitirles el acceso. La organización califica estas iniciativas de “mal aconsejadas” y advierte que el age gating —el proceso de restringir el acceso según la edad— afecta la privacidad de la totalidad de los usuarios, no solo de los menores. Para verificar que alguien tiene 18 años, las plataformas necesitan recopilar y procesar datos personales de todos quienes quieran acceder. El daño recae además de manera desproporcionada sobre jóvenes vulnerables y grupos marginalizados que dependen de comunidades en línea para acceder a información o redes de apoyo que no tienen disponibles fuera de internet.
Cuándo aplica este enfoque / cuándo no es suficiente
La guía de threat modeling es útil cuando el objetivo es evaluar riesgos específicos y construir hábitos digitales sostenibles en el tiempo. Funciona para familias con acceso a información, tiempo para el diálogo y contextos en los que el menor tiene algún grado de autonomía progresiva. No reemplaza, sin embargo, intervenciones cuando existe acoso activo, grooming o exposición a contenido ilegal: esos casos requieren respuesta inmediata, denuncia ante autoridades y eventual asistencia legal, más allá de cualquier planificación preventiva.
El panorama regulatorio en América Latina: entre la protección y el acceso
En la región, el debate tiene sus propios carriles. Brasil aprobó en 2024 la Ley 14.811, que establece protecciones específicas para niños y adolescentes en entornos digitales, y su Autoridad Nacional de Protección de Datos (ANPD) emitió en 2025 la Resolución CD/ANPD nº 19, que regula el tratamiento de datos de menores bajo la LGPD, con restricciones al uso de datos de niños y adolescentes con fines comerciales. En Argentina, la Ley 25.326 de Protección de Datos Personales no tiene una sección específica para menores —una brecha que el proyecto de reforma actualmente en discusión busca cerrar—, y la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP) ha señalado la necesidad de estándares diferenciados para este grupo. En México, la LFPDPPP tampoco contempla un régimen especial para menores, aunque el INAI ha emitido recomendaciones sobre el tratamiento de datos de niñas, niños y adolescentes alineadas con los principios de minimización y consentimiento parental. Chile, con su Ley 21.719 ya promulgada, incorpora disposiciones expresas sobre datos de menores, incluyendo la prohibición de tratamiento con fines de marketing directo. Ninguno de estos marcos resuelve, sin embargo, el dilema práctico que señala la EFF: cómo proteger a los menores sin construir sistemas de vigilancia masiva para hacerlo.
La guía completa está disponible en ssd.eff.org/module/online-privacy-for-parents-and-youth; para el contexto regulatorio latinoamericano, las resoluciones de la ANPD brasileña y el texto de la Ley chilena 21.719 son los referentes más actualizados de la región.





